Acoso Escolar. ¿Puede estar sufriéndolo mi hijo/a?

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La semana pasada ha vuelto a saltar la noticia de un hecho triste y lamentable: en Madrid, un niño de 11 años decide acabar con su vida por la situación que estaba viviendo en la Escuela. En la carta que deja escrita a sus padres, les dice que no quiere ir más al colegio y que la única manera de lograrla era esa: terminar con su vida. Se sospecha que este niño sufría Acoso Escolar (bullying, en inglés).

¿Qué es el Acoso Escolar?

El Acoso Escolar es la situación de violencia que se ejerce sobre alguien en el contexto de las instalaciones escolares.

Sabemos que la violencia es toda acción intencional que daña o busca dañar a terceros. Cuando esos terceros son personas, la violencia puede ser de diversos tipos: física, emocional, sexual, etc. La violencia puede ocurrir en muchos sitios. Por ejemplo en los hogares, en las calles, en los lugares de trabajo, en los campos de deportes y en las escuelas. De esta manera, cuando la violencia ejercida contra las personas ocurre en las instalaciones escolares, o en los alrededores de la escuela, o durante las actividades extraescolares, entonces se habla de violencia escolar, y puede ser del profesorado hacia el alumnado, del alumnado hacia el profesorado e incluso hacia personal no docente del centro.

Sin embargo, la más frecuente es la que se da entre el alumnado: ocho de cada diez estudiantes de ESO dicen que han presenciado algún acto de violencia escolar entre el alumnado. Lo habitual, en ese caso, es que las peleas, insultos, etc., sean meramente ocasionales. A veces, sin embargo, la violencia escolar se reitera y lo hace en un marco de desequilibrio de poder, esto es: quien agrede es más fuerte físicamente que la víctima o, al menos, ésta así lo cree, razón por la que se siente intimidada.

En definitiva, el Acoso Escolar (bullying) es una forma característica y extrema de la violencia escolar que tiene estas características:

  • Se da entre iguales
  • Supone un abuso de poder o desequilibrio de fuerza.
  • Se reitera en el tiempo.
  • Es intimidatoria.

Así pues, el Acoso Escolar no es una forma de violencia esporádica como puede ser una riña, un insulto o una amenaza aislada, cuyas consecuencias no suelen ir más allá. El Acoso Escolar es, por el contrario, una especie de tortura, a menudo metódica y sistemática, que supone la existencia de un claro abuso de poder. Tal vez quien acosa no sea en realidad más fuerte que la víctima, pero ésta así lo cree y, por eso, se atemoriza. El abuso de poder es tan manifiesto que, aunque el Acoso puede ser realizado por una sola persona, frecuentemente es consumado por un grupo. Además, a veces, ocurre ante el silencio, la indiferencia o la complicidad de compañeros.

 ¿Cómo reconocer que tu hijo/a es víctima de Acoso Escolar?

Teniendo en cuenta todo lo que acabamos de decir, y ante la más mínima sospecha de que tu hijo/a pueda estar sufriendo Acoso Escolar, hay que estar muy atentos y considerar los siguientes indicadores:

  • Indicadores psicológicos:
    • Presenta cambios temperamentales de humor (más de lo normal en la adolescencia).
    • Se muestra triste y deprimido/a.
    • Se aísla de la realidad.
  • Indicadores interpersonales:
    • Pasa muchas horas solo/a y no sale con sus amigos/as.
    • Abandona bruscamente actividades que antes realizaba con el grupo de amigos/as.
    • Presenta pocas o nulas relaciones con compañeros/as de su clase y /o centro.
  • Indicadores escolares:
    • Habla poco o nada de sus actividades en el centro escolar y/o evita cualquier pregunta al respecto.
    • Ha empeorado su rendimiento escolar.
    • Presenta síntomas psicosomáticos el domingo o el día antes de incorporarse al colegio o instituto, que se manifiestan, por ejemplo, con dolores abdominales, vómitos, dolores de cabeza, etc.
    • Evita ir al colegio, o se excusa para faltar a clase.
    • Sale de casa con el tiempo justo para llegar al centro escolar sin tener que interactuar fuera de la clase.
    • Rehuye encontrarse en la calle con determinadas personas de su entorno escolar.
  • Indicadores de agresión:
    • Se queja en repetidas ocasiones de ser objeto de insultos, burlas o agresiones en el centro escolar.
    • Comenta que se le pierden a menudo los útiles escolares, o el dinero.
    • Llega a casa con la ropa rasgada.
    • Presenta moratones y/o heridas.

¿Qué hacer ante una situación de Acoso Escolar?

Ante una potencial situación de Acoso:

  • No esperéis a que vuestro hijo/a hable sobre su situación por propia iniciativa, tratad de ayudadle a romper la ley del silencio que suele envolver la violencia escolar.
  • Habladle del maltrato escolar en general.
  • Hacedles sentir confianza.
  • Hablad claramente con vuestro hijo/hija sobre los indicios que parecen delatar que está siendo víctima de maltrato.
  • Abordad el problema con serenidad, esto le hará sentir seguridad.

En caso de que se confirme la situación de Acoso Escolar hacia vuestro hijo/a:

  • Inducidle confianza, de modo que sepa que cuenta con vosotros.
  • Hablad mostrándoles apoyo y seguridad.
  • Hacedle ver que es una situación transitoria y que tiene solución.
  • Analizad las posibles alternativas de solución.
  • Propiciad actividades en las que pueda relacionarse con otros chicos o chicas de su edad, sin forzar la situación.
  • Hacedle sentir la necesidad de afrontar la situación, motivándolo a que hable con la persona del centro escolar que le ofrezca mayor confianza.
  • Con el centro escolar plantead con la serenidad debida la situación, buscando soluciones de manera conjunta con él y a los recursos pertinentes de la Consejería de Educación.
  • Planificad juntamente estrategias para acabar con la situación.
  • Buscad ayuda de los profesionales que sean necesarios para ayudar a vuestro hijo o hija.
  • Por último, será fundamental asumir que cualquier paso que la familia dé debe ser conocido y acordado previamente con el hijo/a.

Cuando nuestro hijo/a está siendo víctima de Acoso Escolar, los padres tenemos mucho que hacer para ayudar a erradicar el problema. Normalmente, se llevan a cabo acciones conjuntas con la dirección del centro escolar. Es importante que sepamos que podemos y debemos terminar con este tipo de violencia. Pero hemos de trabajar con la escuela, su profesorado y equipos directivos, los cuales mostrarán una predisposición a no tolerar ningún tipo abuso. Aunque en muchas ocasiones no es fácil, trabajar juntos en la búsqueda de soluciones es la única vía de detener este tipo de acciones.

Una cosa más, el Acoso Escolar es algo que nos atañe a todos como sociedad. Y como sociedad es necesario articular la respuesta. Para ello, es urgente apostar por una educación social y familiar donde se prime la transmisión de valores que supongan defender y respetar a toda persona. Creo que nos queda un largo camino por recorrer, así que va siendo hora de ponerse en marcha.

Un saludo.

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