Celos en la pareja.

celos

Celos. Afecta a todas las parejas en un momento u otro. De hecho, en una reciente encuesta realizada en los Estados Unidos a consejeros y terapeutas de pareja, dijeron que los celos son un problema para un tercio de todas las parejas que asesoran.

Ya se trate de un caso leve o grave, los celos pueden tener un gran impacto en la relación. En efecto, la mayoría de nosotros puede sentir celos cuando experimenta la “amenaza” de un (posible) rival. Entonces, sentir celos de forma moderada es una respuesta emocional normal pero, sentirlos de manera exagerada y descontrolada lo convierten en algo patológico. Esto es señal de que a nivel psicológico y/o emocional hay algo que no va bien.

Así pues, nos preguntamos: ¿sabemos por qué sentimos celos? y ¿qué podemos hacer al respecto?

¿Qué son los celos?

Los celos son un sentimiento de temor a perder a la persona amada. Los celos, de forma controlada y en pequeñas dosis, pueden ayudarnos a potenciar la relación pero, cuando los celos son enfermizos nublan la razón de quien los padece. Sus sospechas se basan, la mayoría de las veces, en hechos infundados y el constante temor a ser abandonados les lleva a ejercer un continuo control sobre la pareja. Aunque conviene saber que cuanto más seguros nos sentimos de nuestra pareja y de nuestra relación con ella menos intensos y duraderos son.

Dos tipos de celos

Ya hemos anticipado que hay diferentes grados de celos y es que se pueden identificar, al menos, dos tipos de celos: los saludables y los no saludables.

Los celos saludables son un medio para proteger la relación y provienen de una atención sincera y un gran compromiso con esa relación. Supone proteger la relación de posibles ataques e injerencias externas, gracias a lo cual se pueden llegar a identificar las principales amenazas para la relación y poder atajarlas antes de que se conviertan en problemas mayores. Además, todo esto resulta en una mayor apertura para con la pareja y posibilita el poder rendir cuentas a través de una comunicación honesta.

En definitiva, podemos decir que es el nivel “óptimo” de celos en tanto y en cuanto que la presencia y manifestación de los mismos demuestra que la relación es importante y que merece ser cuidada y protegida.

Los celos no saludables son totalmente diferentes. Se derivan de compararse con los demás y sentirse inadecuados, poco importantes e inferiores, lo que genera una profunda y angustiosa inseguridad. Esta inseguridad provocará la aparición de los celos patológicos, a través de los cuales uno de los cónyuges tratará de controlar la relación a través de la exageración, la autocompasión, las mentiras, amenazas y/o la manipulación. Así, cuando la otra persona se resiste, la persona celosa reacciona tratando de generar aún más control. Generalmente esto se transforma en una espiral de conflicto y tensión en la relación.

Por mencionar algunos de los efectos que tienen los celos no saludables en la relación de pareja:

  • Duda permanente de la honestidad del cónyuge e, injustamente se le acusa de “ser sospechoso/a”, lo que acaba generando una brecha en la confianza mutua en la pareja.
  • Los celos no saludables te hacen sentir inútil y sin valor, de tal manera que se llega a pensar que cualquier otra persona tiene mucho más que ofrecer a tu pareja, por lo tanto, piensas que tu pareja te dejará y te abandonará. El simple hecho de llegar a pensar en estos términos, provocan que la frustración y la ansiedad sea parte de tu día a día.
  • El sentimiento de inseguridad, unido a la frustración y la ansiedad, se concretan en un deseo de controlar todas las actividades y actitudes de tu pareja. Esto supone una pesada carga para la relación y, poco a poco, va minando la confianza y la complicidad mutua.
  • Ni que decir tiene, que los celos no saludables con muy eficaces matando la pasión y la intimidad sexual, así que hay una alarmante disminución de esa intimidad sexual con la pareja.

¿Causas de los celos?

Hay bastante consenso en señalar que las principales causas los celos no saludables o patológicos son las siguientes:

  • Falta de confianza en uno mismo: las personas inseguras muchas veces no se sienten merecedoras del amor de su pareja y esto les lleva a desconfiar de la sinceridad y cariño del otro. Siempre están pensando en que en cualquier momento su pareja puede conocer a alguien mas atractivo y tienen miedo a que descubra lo poco que vale en realidad.
  • Experiencias familiares: Es probable que una persona que haya presenciado escenas de celos en sus padres tenga más predisposición a ser celoso que otra cuyos padres se sentían seguros el uno del otro.
  • Experiencias vividas: las personas que han sido traicionadas alguna vez por alguien en quien confiaban es más probable que posteriormente desarrollen una personalidad celosa.
  • Trastornos psicológicos: las personalidades paranoides, narcisistas e histriónicas tienen una gran tendencia a desconfiar continuamente de los demás y por consiguiente a desarrollar una celotipia.

¿Qué hacer para controlar los celos?

  • Evita pensamientos destructivos que hacen que el problema de los celos se agrave e intenta sustituirlos por otros de seguridad y confianza que ayuden a frenarlos. Esto pasa por esforzarse en ser objetivo y aprende a diferenciar lo que son hechos reales de lo que puede estar manipulando tu imaginación. Esto no es otra cosa que tomar verdadera conciencia del problema e intentar hacer algo al respecto.
  • Procura ser más tolerante y dejarle su espacio a tu pareja: evita ese impulso irrefrenable que te lleva a estar en todo momento controlando y preguntándole sobre lo que hace y con quien. De esta forma lo único que vas a conseguir es que se sienta cada vez más agobiada y atosigada.
  • Comenta lo que te ocurre a alguien de confianza y pídele consejo. No olvides que ocultar el sufrimiento y negarlo hace que se potencie cada vez más. Los consejos y puntos de vista de otras personas ayudan a analizar lo que nos ocurre de forma objetiva y a encontrar soluciones que tal vez no se nos habían ocurrido.
  • Reflexiona sobre lo que te ocurre e intenta ser honesto contigo mismo/a. Esto te ayudará a exponer tus sentimientos con sinceridad, a descubrir tus miedos, necesidades, etc. Y una vez detectado el problema procura poner todos los medios a tu alcance para solucionarlos.
  • Evita utilizar amenazas, habla claramente de lo que te ocurre, no te ciegues con la rabia e intenta buscar soluciones al problema.
  • No culpabilices a otros de lo que te ocurre. Procura ser responsable de lo que sientes y no olvides que tus actos dependen de ti, y eres la única persona que puede cambiar tu conducta ante lo que estas sintiendo.
  • Evita ser trágico a la hora de asumir los celos: trata de apreciarlos como síntoma de amor verdadero y prevenirlos cuando se descontrolan y vuelven dañinos. Sin embargo, si aprendemos a controlar estos impulsos, los celos nos pueden ayudar a apreciar y valorar a la persona que tenemos al lado y a cuidar el amor del otro sin darlo siempre por supuesto.

Terminamos recordando que cuando los celos son muy frecuentes, intensos y duraderos y surgen sin ningún motivo, se vuelven patológicos. Esto produce un sufrimiento intenso en quien los sufre, y en muchas ocasiones se aconseja acudir a un profesional especializado en terapia de pareja. Al respecto, ya sabes que aquí mismo en deMostaza podemos ofrecerte la ayuda profesional que puedes necesitar.

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¡Un saludo!

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