Cómo ayudar a tu hijo según su Estilo de Aprendizaje

Aprendizaje

Continuamos con nuestra serie de post sobre los Estilos de Aprendizaje. Y queremos hacerlo recordando algo que ya apuntábamos la semana pasada: Tiene que ver con la importancia que tiene el conocer qué Estilo de Aprendizaje es el que, de manera predominante, utiliza tu hijo. Por eso, decíamos que entender el Estilo de Aprendizaje y las fortalezas de tu hijo te será útil para ayudarle a reforzarlas mientras que, al mismo tiempo, desarrolla otras.

No solamente es importante reconocer las fortalezas de tu hijo y buscar maneras de usar ese estilo, sino que también es necesario mejorar las otras áreas. Los niños se frustran cuando se les presenta material de una manera que no les resulta cómoda. De hecho, los problemas de comportamiento y las malas notas muchas veces resultan porque el Estilo de Aprendizaje de un niño choca con el estilo de enseñanza predominante en la escuela y/o en casa.

Pautas generales para ayudar a estudiar a tu hijo según su Estilo de Aprendizaje.

Una vez hayas identificado el Estilo de Aprendizaje de tu hijo y sus aptitudes, puedes hacer lo siguiente:

  • Mejorar los hábitos de estudio. Basándote en las fortalezas de tu hijo, ayúdale a desarrollar rutinas para el estudio que le funcionen bien.
  • Explica qué son los Estilos de Aprendizaje. Habla con tu hijo de las diferentes maneras de aprender y de sus fortalezas individuales. Si se siente cómodo con su propio estilo y lo entiende, aprenderá mejor y no se sentirá frustrado.
  • Fortalece los puntos débiles. Aunque tu hijo tenga un Estilo de Aprendizaje predominante, debe responder ante los criterios de evaluación marcados. Así, por ejemplo, si a tu hijo le resulta difícil prestar atención en la clase o por lo general no quiere obtener información de un libro, busca maneras de fortalecer estos Estilos de Aprendizaje más débiles.
  • Comunícate con los profesores. Habla con la escuela y los maestros de tu hijo, averigua qué tipo de actividades realizan los otros chicos que tienen las mismas aptitudes que tu hijo o simplemente comenta con sus profesores de qué manera trabaja mejor tu hijo.
  • Busca actividades complementarias apropiadas. Fomenta que tu hijo participe en actividades extraescolares que se ajusten a las aptitudes de su hijo.
  • Ayúdale en casa. Puedes echar una mano a tu hijo cuando esté haciendo los deberes y las tareas escolares.
  • Prueba a hacerle estas preguntas generales sobre las tareas para que considere de qué manera aborda mejor el estudio y que  pueden ayudarte a determinar el Estilo de Aprendizaje de tu hijo, sus fortalezas y sus puntos débiles:
    • ¿Qué debes saber para hacer este trabajo? ¿Qué es lo que ya sabes al respecto? ¿Cómo lo aprendiste?
    • ¿Cómo te sientes cuándo haces tareas o qué sientes cuando te estás preparando para hacerla? ¿Cuándo te resulta más fácil hacer las tareas?
    • ¿Qué parte del trabajo te resulta fácil? ¿Cuál es la más difícil para ti? ¿Por qué? 

Características y Recursos para cada Estilo de Aprendizaje.

  • A los estudiantes quinesiológicos les gusta:
    • Desarmar objetos, construir modelos y maquetas y trabajar con arcilla.
    • Moverse en lugar de quedarse quieto para estudiar, les gusta memorizar algo mientras caminan.
    • Tocar objetos y a las personas para expresarse o para aprender.
  • Si tu hijo tiene este Estilo de Aprendizaje, puedes ayudarle si:
    • Tratas de incentivar la parte práctica. Por ejemplo, para enseñarle a sumar o restar la utilización de un ábaco o tablero contador le será más motivador que quedarse quieto viendo como lo hace otra persona. O también si para aprender ortografía puede apoyarse de bloques de madera que representan letras para que las pueda manipular.
    • Le ayudas a establecer tiempo de descanso en su tiempo de estudio e introducir alguna actividad física.
    • En la medida de lo posible, respetar algunas “extravagancias” a la hora de estudiar, como pueden ser: estudiar de pie, andando, al aire libre o en posiciones extrañas que llaman la atención.
    • Le animas a hacer proyectos prácticos. Son niños que pueden sobresalir por su capacidad creativa y si son apoyados al respecto pueden aumentar su motivación.
    • Encuentra una válvula de escape para ese fuerte deseo de moverse como, por ejemplo, la práctica de algún tipo de deporte o baile.
  • A los estudiantes auditivos les gusta:
    • Tocar un instrumento, cantar, tararear o hacer su propia canción o rima.
    • Escuchar cuentos o música.
    • Decir las cosas en lugar de escribirlas e, incluso, hablarse a sí mismos.
    • Poner música de fondo cuando se concentran.
  • Si tu hijo tiene este Estilo de Aprendizaje, puedes ayudarle así:
    • Estimulando el uso de la palabra como forma de aprender: le podemos sugerir que se grabe las lecciones para luego escucharlas.
    • Puede también utilizar, cuando sea posible, audiolibros.
    • Para motivarle y alcanzar metas, podemos enseñarle a que se dé autoinstrucciones de forma verbal (“puedo conseguirlo”, “voy a aplicar mi plan”).
    • Le pides que hablen de las tareas con sus amigos o compañeros y que repitan lo que tienen que hacer.
  • A los estudiantes visuales les gusta:
    • Leer instrucciones en lugar de oírlas. Podrían incluso concentrarse en el movimiento de los labios mientras alguien está hablando.
    • Ver mapas, tablas o proyecciones.
    • Mirar fotografías, películas, representaciones o exhibiciones.
  • Si tu hijo tiene este Estilo de Aprendizaje, puedes ayudarle de la siguiente forma:
    • Ayudarle a que construya esquemas y resúmenes cuando estudia y que lo haga, además, de forma que contengan muchos colores o incluso dibujos, ya que eso le ayudará a retener la información.
    • Otra estrategia con ellos cuando hay materias de las que no disponemos de imágenes es que construyan las suyas propias a modo de película visual. Evidentemente cada niño es un mundo y deberá ser él el que vaya viendo qué estrategias concretas le van funcionando.
    • Otro recurso es colgar en su habitación de estudio, gráficos, esquemas u otro material visual para irlo aprendiendo y renovándolo.
    • Este Estilo de Aprendizaje suele estar muy potenciado en niños que presentan dificultades o trastornos específicos que afectan al habla, la lectura o la grafía.

Seguimos la próxima semana, hasta entonces os animamos a que podáis compartir vuestras opiniones y comentarios.

¡Un saludo!

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