“En línea”, estado ¿permanente? de WhatsApp.

WhatsApp

Actualmente, desde cualquier Smartphone, se pueden intercambiar mensajes e información sin coste gracias a la aplicación que ha revolucionado el mundo de la comunicación: el WhatsApp.  Este programa permite muchas opciones: chatear gratis en lugar de mandar un sms, enviar las coordenadas de nuestra ubicación, e incluso, compartir fotografías de una manera sencilla. WhatsApp aporta comodidad y múltiples facilidades y también permite estar mucho más conectado a la red social.  Esto aparentemente no parece un inconveniente, pero conforme exploramos qué significa este “estar continuamente en línea”, descubrimos que, para muchos, el sentir la obligación de contestar mensajes, así como estar inmersos en largas conversaciones de manera continuada, supone un problema.

¿Qué cambios ha producido  WhatsApp en la comunicación?

WhatsApp ha conseguido que todas las personas que tienen esta aplicación en su Smartphone, estén continuamente en línea. Y esto a pesar de que (aunque muchos no lo saben) WhatsApp puede entenderse de dos maneras: como un sistema de mensajería gratuito que permite notificar todo aquello que necesitemos en tiempo real, o como un chat, que nos permite estar en continua conversación. 

En realidad, el programa permite definir nuestro estado y señalar la opción de “ocupado” si no deseamos recibir mensajes, pero lo cierto es que el estado permanente de la gran mayoría de usuarios siempre termina siendo “en línea”. Son muchos los que comentan sentirse “enganchados” a esta aplicación, dado que mantienen conversaciones con personas individuales o incluso con grupos durante horas. Esta segunda opción es precisamente una de las que más atención requiere, puesto que los grupos se crean para charlar entre amigos o discutir sobre un tema concreto y continuamente se generan comentarios al respecto.  Por todo ello, WhatsApp no únicamente engancha, sino que además para muchos llega a ser muy estresante, puesto que en algunas conversaciones los usuarios piden respuesta inmediata y esto requiere una dedicación continua.

Así pues, tenemos que valorar si nos interesa utilizar WhatsApp como un sistema de mensajería o como un chat, e informar al resto de usuarios sobre qué uso queremos darle en cada momento.  

¿Qué ventajas e inconveninentes tiene?

Las ventajas más sobresalientes, tal y como hemos dicho, son que nos permite realizar una comunicación en tiempo real, hecho que nos facilita informar sobre cualquier asunto y dejar nota y avisos sin preocuparnos por encontrar disponible a esa persona en ese mismo instante; aunque la persona esté ocupada, ese mensaje queda escrito a la espera de ser respondido.  Además, la aplicación permite enviar la localización exacta de cualquier dirección para así mostrar, por ejemplo, dónde nos encontramos, e incluso enviar fotos al momento sobre aquello que nos apetezca.

En cuanto a los inconvenientes, el hecho de estar continuamente conectados y aparentemente disponibles, provoca que todos nuestros contactos puedan enviarnos mensajes e intentar captar nuestra atención, incluso cuando estamos reunidos con otras personas, trabajando o disfrutando de un momento de ocio.  Esto ocasiona que, a veces, se establezcan conservaciones vía chat aún estando acompañados de amigos o familiares, por ejemplo, en una cena.  Por supuesto, el contestar mensajes nos aísla del contexto en el que nos encontramos, y nos impide vivir con plenitud ese momento. Si la conversación se extiende, aquellas personas que nos acompañan pueden sentirse ofendidas o apartadas, dado que estamos inmersos en otro escenario. 

El estar continuamente en línea, a nivel psicológico, ¿qué consecuencias puede tener?

Son varias las consecuencias que se pueden derivar de estar continuamente “en línea”. Algunas de ellas tienen que ver con la ansiedad y estrés, así como dificultad por seguir una conversación en vivo, falta de concentración o distracciones varias por falta de atención, tales como cometer un error en el trabajo u olvidar realizar una tarea concreta.

Hacer un uso adecuado de WhatsApp   

  • WhatsApp debe entenderse como un sistema de mensajería, es decir, “recibo una notificación o aviso sobre un tema y contesto cuando tengo disponibilidad para ello”, o como chat en un momento determinado (aún mejor si ese momento está consensuado por las dos personas que charlan o los componentes del grupo).  
  • Es importante contestar cuando tengamos disponibilidad para ello, y en momentos que determinemos como, por ejemplo, momentos de descanso en el trabajo, antes de ir a dormir, al llegar a casa después de la jornada, en el trayecto a casa en transporte público, etc.
  • Utilizar WhatsApp mientras estamos conversando con otra persona, en una reunión de amigos, en una comida familiar, mientras tomamos un café con alguien, etc. nos distancia del momento que estamos viviendo e interfiere seriamente en la comunicación que se establece en ese ámbito. Por ello, es muy recomendable no tener el teléfono cerca en momentos como los que acabamos de citar.  Por ejemplo, si estamos en una cena y tenemos el móvil encima de la mesa, seguramente, cuando recibamos un aviso de mensaje, contestaremos instantáneamente; en cambio, si lo guardamos en otro lugar menos visible, podremos aparcar la atención que suscita el mismo.
  • Algunas personas han sustituido momentos de conversación telefónica por mensajería instantánea, y si se trata de una charla de grupo quizás este estilo de comunicación facilite el contacto entre más usuarios, no hay que olvidar que, en ocasiones, las palabras leídas no suenan igual que las que se escuchan de viva voz, y con ello pueden aparecer confusiones (y este es la razón del porqué de los “emoticonos”).
  • Finalmente, podemos señalar distintos estados visibles en nuestro perfil que determinen si estamos o no ocupados y si deseamos atender o no mensajes.

¡Un saludo!