Estilos de Aprendizaje. Una aproximación.

 

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Ya que estamos en el mes de la reincorporación a clases, vamos a dedicar una serie de post a considerar algunos aspectos educativos que os puedan servir para ayudar a vuestros hijos en su desempeño escolar. En esta ocasión, nos paramos a echar un rápido vistazo a los Estilos de Aprendizaje.

Desde aquel día que fuimos de excursión al museo cuando estábamos en la escuela, probablemente todos lo hemos visto esta escena alguna vez: uno de nuestros compañeros se apresuraba a tocar todo lo que podía, otro quedaba rezagado leyendo los letreros y leyendas en cada rinconcito de la exposición y el tercero escuchaba atentamente lo que la maestra decía sobre la exposición que veíamos.

Cada uno de estos niños estaba aprendiendo de la manera que le resultaba mejor. Los expertos concuerdan en que todos aprendemos de diferente manera, ya que tenemos distintas tendencias y preferencias a la hora de recopilar y procesar la información y transformarla en conocimiento. Estos tres compañeros (el que quería tocarlo todo, el que quería escuchar la información y el que quedó rezagado para leer y examinar la exposición) representan, a grandes rasgos, los tres principales Estilos de Aprendizaje:

  • Estilo de Aprendizaje quinesiológico, o estudiantes funcionales. Estos niños aprenden mejor usando su cuerpo y sus manos. Quieren moverse y prefieren aprender “físicamente”, ya que el principio que rige este estilo de aprendizaje es el “aprender haciendo”. Suele darse en niños inquietos con poca paciencia, que necesitan tener las manos ocupadas y experimentar con su entorno para aprender. Donde más cómodos se sienten es en la actividad física y en espacios que permita libertad de movimientos para explorar y probar diferentes opciones. Por ello, prefieren mucho más participar en cualquier actividad que quedarse sentados observando o aprendiendo como hacen algo otras personas. Seguro que se sienten más felices en la hora de laboratorio o de prácticas que en las clases donde predomina la teórica. En general son niños que tienen interés por aprender y suelen desarrollar la motivación cuando pueden incorporar actividades prácticas en el trabajo escolar.
  • Estilo de Aprendizaje Auditivo. Aquí podemos situar a los estudiantes que aprenden mejor escuchando. Estos niños aprender mejor cuando escuchan la información, ya que son capaces de recordar las palabras que han escuchado y retienen mejor la información si pueden hablar de lo que han oído. Suelen ser niños que les gusta hablar y tienen facilidad para ello, son también generalmente sociables, con interés por la música y la lectura y/o la escucha de narraciones y cuentos. Cuando estudian suelen poner voz, es decir, repiten en voz alta lo que pretenden memorizar.
  • Estilo de Aprendizaje Visual o estudiantes visuales. Hay niños que pueden leer un relato pero luego presentan poca comprensión de la historia global, reteniendo solo algunos trazos de lo leído. Sin embargo, este mismo relato visto mediante una presentación audiovisual (fotos, gráficos, películas, etc.) el niño es capaz de memorizar muchos más detalles que otros niños. Suelen tener una gran capacidad para recordar caras, lugares donde antes han estado y muchos detalles de una película que acaban de ver. Son los pensadores visuales, niños que funcionan extraordinariamente bien cuando reciben la información visualmente. Cuando estudian, tienen tendencia a buscar imágenes, gráficos o películas para ayudar a retener la información. Con estos niños, pues, todo lo que sea facilitarles información visual será de gran ayuda. Merece la pena señalar que los estudios realizados apuntan a que, por lo general, aprenden más rápidamente que los demás. Algunas teorías sugieren que hay dos tipos de estudiantes visuales, los que prefieren las palabras y aquellos que prefieren las ilustraciones, los gráficos y las tablas.

Ahora bien, esta clasificación de Estilos de Aprendizaje no es rígida ni definitiva. Al contrario, gracias a Howard Gardner (conocido experto en educación) sabemos que hay también otras maneras de aprender, lo que es posible gracias a las “Inteligencias Múltiples”. Éste y otros expertos creen que se deben considerar aptitudes adicionales que afectan la manera en que los niños aprenden y que van más allá de los Estilos de Aprendizaje quinesiológico, auditivo y visual. Éstas incluyen:

  • Lingüística: una aptitud especial para el lenguaje escrito, en conversación o la lectura.
  • Lógica/matemática: facilidad con los números, el razonamiento lógico y los modelos y sistemas.
  • Interpersonal: una capacidad especial para relacionarse con los demás y liderar a otros.
  • Intrapersonal: facilidad para reflexionar profundamente, pensar de manera independiente y tratar de conocerse a sí mismo.
  • Espacial: la capacidad de ver y representar el mundo de manera precisa, de interpretar ideas espaciales y de transformarlas en creaciones imaginativas y expresivas.
  • Quinesiológica/corporal: la capacidad de usar su cuerpo fácilmente.
  • Naturalista: es la que se refiere a la habilidad para discriminar y clasificar los organismos vivos existentes. Esto implica entender el mundo natural y su observación. 
  • Musical: la habilidad de entender y desarrollar técnicas musicales, responder emocionalmente a la música, interpretar formas musicales e, inclusive, crear e interpretar sus propias composiciones.

Los expertos señalan que un niño puede poseer algunas de las características de varios Estilos de Aprendizaje. De hecho, indican que los padres deberían esforzarse por conseguir precisamente eso. Los niños que saben aprender de diferentes maneras, obviamente tienen mayores recursos para obtener mejores resultados académicos. Además, los investigadores indican que nuestros Estilos de Aprendizaje cambian con el tiempo. Por ejemplo, todos tenemos la tendencia a usar el estilo quinesiológico antes de los años preescolares y luego desarrollamos nuestro estilo y aptitudes individuales, usando una combinación de dichas aptitudes. Sería ideal que los niños tuvieran maestros que usan diversas técnicas de enseñanza, tratando de acercarse lo máximo posible a las particularidades de cada uno.

¿Por qué es importante saber cómo aprende tu hijo? ¿Por qué conocer su Estilo de Aprendizaje?

Entender el Estilo de Aprendizaje y las fortalezas de tu hijo te será útil para ayudarle a reforzarlas mientras que, al mismo tiempo, desarrolla otras. No solamente es importante reconocer las fortalezas de tu hijo y buscar maneras de usar ese estilo, sino que también es necesario mejorar las otras áreas. Los niños se frustran cuando se les presenta material de una manera que no les resulta cómoda. De hecho, los problemas de comportamiento y las malas notas muchas veces resultan porque el Estilo de Aprendizaje de un niño choca con el estilo de enseñanza predominante en la escuela y/o en casa.

No hay ningún Estilo de Aprendizaje que sea “el mejor”.

Es importante recordar que no existe un Estilo de Aprendizaje que todos los niños deberían tratar de utilizar. Los estilos de aprender de las personas y sus aptitudes son tan únicos como su personalidad. Como padres, nuestro objetivo debería ser tratar de maximizar las fortalezas de nuestros hijos, mejorar sus puntos débiles y ayudarles a crear una amplia variedad de “herramientas” para aprender que puedan usar toda la vida. En la actualidad sabemos mucho más que antes en la historia sobre la manera en que los niños aprenden y constantemente aprendemos más al respecto. Probablemente en el futuro los especialistas y expertos identificarán aún una gama mayor de Estilos de Aprendizaje y aptitudes de los que conocemos hoy día. El punto más importante que los padres debemos recordar es que los niños aprenden de muchas maneras diferentes. Las probabilidades que tienen los niños de aprender serán mayores mientras más los ayudemos a ajustar su Estilo de Aprendizaje a los métodos de enseñanza en casa y en la escuela y viceversa.

Seguimos la próxima semana, hasta entonces os animamos a que podáis compartir vuestras opiniones y comentarios.

¡Un saludo!

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