GENTE TÓXICA: Cómo reconocerla y tratarla (II)

   toxico

   Gente Tóxica. Existir existen y como decíamos en nuestro post de la semana pasada, en esta ocasión vamos a sugerir algunas pistas y consejos para tratar adecuadamente a la gente tóxica y, de esta manera, minimizar su mala influencia en nuestras vidas.

     Lo ideal es que esta gente esté completamente fuera de nuestras vidas, pero no es tan fácil cuando es un familiar directo o tu jefe. Así es, puesto que la toxicidad de un comportamiento dependerá de cuánta influencia tengan determinadas personas en tu vida. 

     En efecto, alguien negativo puede llegar a afectar mucho a una persona y nada a otra. Este resultado está dado por dos aspectos fundamentales: 1) cuán importante es la relación con esa persona, y 2) cuánta autoestima y seguridad personal posee la persona que recibe esa conducta negativa o interactúa con ella. Por esto, tenemos que recordar que la única persona que decide hasta dónde pueden influir los comentarios, actitudes o pensamientos ajenos, somos nosotros mismos. La escritora Eleanor Roosevelt lo expresó así: “Nadie puede herirte sin tu consentimiento”. Y si alguna vez te has sentido triste, desanimado, irritable o con el estado de ánimo muy variable por las conductas de otros, es porque le diste ese poder a esos otros. Lo más inteligente es que no le des ese poder a los tóxicos. No dejes que manejen tus emociones y reacciones. Indirectamente, les estás dando permiso para que te hagan daño.

     Entonces, ¿Qué debemos hacer?

     Tenemos que recordar la importancia de marcar límites con la gente tóxica. Es importante que recordemos nuestros propios derechos y que pongamos en práctica las medidas oportunas para ser escuchados y respetados.

     Así, la asertividad es el elemento crucial que debemos tener presente a la hora de poner límites a las personas tóxicas. Debemos decirles aquello que pensamos o sentimos con el propósito de romper con la pasividad que esas personas nos provocan.                           

     ¿Y si es un familiar cercano?

     Si la persona tóxica se trata de un familiar, intenta hacerle ver su problema, dile cómo te afecta y, transmitiéndole tu preocupación por ello, recomiéndale un buen profesional (esto se debe hacer con mucho tacto y respecto) y que nunca falte el buen humor y cortesía(aunque cueste) en tu relación con esa persona.  

     Sugerencias y principios generales para tratar a la gente tóxica.

  • Aprender a decir “no”. Y es que decir “no” cuando no estamos de acuerdo en algo es imprescindible para no vivir con la sensación de sumisión y/o malestar. Todo esto supone aprender y practicar el mostrar nuestros sentimientos y pensamientos de manera correcta y sin dañar a la otra persona.
  • Si una persona quiere aprovecharse de nosotros y no nos demuestra nada más, debemos plantearnos si nos conviene su amistad o relación.
  • Es importante valorarse a uno mismo. La autoestima está muy relacionada con la asertividad.
  • Si se debe convivir con la gente tóxica, en la familia o en el trabajo, hay que abstraerse mentalmente de su presencia y acciones.
  • Cuando surge un comentario o comportamiento tóxico, hay que esforzarse por ignorarlo, siendo una buena estrategia el cambiar de tema rápidamente.
  • En general, a la gente tóxica se le neutraliza con amabilidad. El afán que suelen tener para lastimar con comentarios o actos desagradables resulta inútil si perciben percibe que carece de efecto.
  • Centrarse en las cosas positivas que uno tiene en la vida cuando se está cerca de una persona tóxica.
  • Si no es posible evitarlos, intenta reducir al mínimo el contacto personal con ellos.
  • La actitud positiva es siempre una elección. Prepárate mental y anímicamente para estar bien y contrarrestar así las actitudes tóxicas.
  • Si una persona tóxica forma parte de tu equipo de trabajo, establece de antemano y claramente las reglas de convivencia. Si se trata de tu jefe, infórmale de que tú y tu equipo perdéis eficiencia frente a comportamientos negativos y ponle ejemplos concretos. Es verdad que lleva tiempo y es una actitud delicada pero siempre, por poco que se consiga, merecerá la pena.

     ¿Y si soy yo el tóxico?

     La otra cara de la moneda sería si somos nosotros las personas tóxicas. En este caso, la presencia de conflictos constantes y permanentes en nuestras relaciones nos pueden indicar que el tóxico puede ser uno mismo, en vez de los demás. Por ello, debemos estar dispuestos a ejercer nuestra propia autocrítica y revisar qué tipo de actitudes y comportamientos tenemos para con los demás. Aquí la regla a aplicar es simple: comportarnos con los demás como queremos se comporten con nosotros

     Así pues, debemos prestar atención si causamos malestar en los demás y tenemos problemas para relacionarnos.  Si es así, busquemos ayuda profesional, tiene cura.

     Un último apunte para recordar que a la gente tóxica se las controla quitándoles su poder, evitando o escapando de ellas o no permitiéndoles acceso a nuestra intimidad. Si nos resulta difícil poder romper un vínculo con una persona que es tóxica para nosotros, es aconsejable trabajar con un profesional las técnicas para poder hacer frente a dicha situación. De esta manera, ayudará a disminuir la tensión y aumentar, así, nuestra calidad de vida.

Esperamos vuestros comentarios y opiniones.

¡Un saludo!

 

Etiquetado en: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Deja un comentario