Los abuelos en la crianza de los niños.

La plena incorporación de la mujer al mundo laboral y la imposibilidad, en muchos casos, de hacer compatibles los horarios de los padres con los de sus hijos, ha hecho que los abuelos sustituyan a los padres en determinados momentos, incrementando la importancia del papel de los abuelos en la educación de sus nietos.

¿Conciliación familiar? En la mayoría de los casos, gracias a los abuelos.

La mayoría de las familias de ahora, donde tanto el padre como la madre trabajan, se encuentran con la dificultad de poder conciliar su vida familiar con la profesional. De esta forma, se hallan ante una situación en la que es imprescindible la ayuda de otras personas para cuidar de sus hijos mientras ellos están trabajando. El problema fundamental para estos padres es elegir a la persona adecuada para el cuidado de sus pequeños.

Así pues, es muy difícil encontrar a alguien “de confianza”, que les permita tener la certeza de que sus hijos van a estar bien cuidados. Por ello, si estas familias tienen la posibilidad de contar con la ayuda de los abuelos, no deben dudar en solicitarla. De esta forma, se sentirán más tranquilos y tendrán la seguridad de que sus hijos van a estar recibiendo los mejores cuidados y que se les estará tratando con verdadero cariño y afecto.

El papel de los abuelos en la crianza y educación de los niños.

El papel que los abuelos desempeñan en algunas familias es de suma importancia. Las grandes ausencias de los padres debido al intenso ritmo de trabajo o al cumplimiento del número de horas laborales, en muchos casos, no puede ser cubierto totalmente por una niñera o una guardería. De esta manera, los padres encuentran en los abuelos la mejor solución para el cuidado de sus hijos. Además, con los abuelos los nietos crecen en un entorno familiar, rodeados de cariño, lo que aporta grandes beneficios a los pequeños que se sienten protegidos y queridos por sus abuelos.

No obstante, aunque los abuelos sean la mejor alternativa para el cuidado de los pequeños, es fundamental saber distinguir si los abuelos están en condiciones de hacerse cargo de los nietos o si, por el contrario, son muy mayores y/o tienen algún impedimento. En este caso, no hay que pensar (si las circunstancias así lo permiten) en que no pueden hacerse cargo de nada relacionado con nietos, sino que hay que valorar si pueden contribuir prestando otras ayudas, tales como: recoger a su nieto de la guardería o del colegio, llevarlo a pasear al parque, darle de comer o estar pendiente de ellos cuando echan la siesta. Son tareas que no les llegan a agotar y que, sin embargo, son de una tremenda ayuda para los padres.

Es bien conocido que los abuelos sienten una gran satisfacción cuando comparten el cuidado de sus nietos y, además, se sienten útiles y activos. Esta colaboración repercute positivamente tanto en ellos como en el niño. Así pues, es una experiencia muy enriquecedora para ambos.

La inestimable ayuda de los abuelos.

La ayuda de los abuelos es muy valiosa. Por diversas circunstancias, en ocasiones, son ellos los que se encargan totalmente del cuidado de sus nietos y, en otras ocasiones, tienen que limitarse a lo que sus posibilidades físicas les permitan. En ambos casos, contar con su colaboración ofrece enormes ventajas para toda la familia.

En el caso de abuelos que se encuentran perfectamente de salud, pueden resolvernos problemas de muy diversa índole como:

  • Compartir el cuidado de los hijos, contribuir con su educación y evitar un gasto económico muy importante al ejercer ellos de canguros o de niñeras. Gasto que muchas familias no podrían soportar.
  • También su ayuda nos puede servir de desahogo. Es de gran importancia para la relación de pareja que ésta pueda disponer de momentos de ocio para ellos mismos y poder salir a cenar, al cine o con los amigos.
  • Algo que no se puede olvidar: es muy importante establecer acuerdos entre los padres y los abuelos con respecto a los temas relacionados con las normas y la educación del pequeño. Ninguna de las partes debe desautorizar a la otra delante del niño. Deberán establecer límites y ponerse de acuerdo en todo lo referente al pequeño, sin olvidar que son los padres los que tienen la responsabilidad de establecer el marco general de referencia en las normas y la educación de los pequeños.

Inestimable la ayuda de los abuelos, sí… Pero con límites.

Ante todo, esta ayuda por parte de los abuelos ha de ser totalmente voluntaria, y debemos ser conscientes de si realmente esta colaboración no va a suponer un esfuerzo muy grande para ellos. Si los abuelos deciden prestar su ayuda compartiendo el cuidado de los nietos, debéis informar durante cuánto tiempo los vais a necesitar y con qué frecuencia.

Unos aspectos a tener muy en cuenta, tal y como ya hemos comentado, son la edad de los abuelos o su estado de salud. Esto responde a que se debe evitar que el cuidado de los nietos se convierta en una tarea pesada y difícil de cumplir. Por ello, hemos de tener muy presente sus limitaciones y no abusar de ellos. De lo contrario, podrían sentirse explotados y sufrir situaciones de estrés y agotamiento físico.

Otro aspecto a tener en cuenta es la vida social y de ocio de los abuelos. No podemos permitir que renuncien a ella por necesidades nuestras. Ante todo, debemos tener presente que son personas que tienen que vivir su propia vida y no convertirlos en esclavos de la nuestra. Ellos ya vivieron una época en la que tuvieron que cuidarnos y no es justo cargarles de nuevo con esa obligación en detrimento de su esparcimiento o sus aficiones, y muchos menos en detrimento de su salud.

¡Un saludo!