Relaciones de Pareja Tóxicas (I).

pareja tóxica

Relaciones de Pareja Tóxicas. La semana pasada aparecieron dos artículos en prensa que no pasaron inadvertidos (os facilito en enlace a ellos al final del post). Los artículos trataban sobre las creencias y comportamientos de los jóvenes entre 15 y 29 en sus relaciones de pareja. La sorpresa fue que uno de cada tres jóvenes (hombres) considera inevitable controlar a su pareja y que, al mismo tiempo, una de cada tres jóvenes (mujeres) considera aceptable que su pareja le controle.

Ni que decir tiene que los datos son muy preocupantes. Así pues, se constata que comportamientos como: controlar los horarios de la pareja, supervisar sus compañías, impedir que vea a sus familias o amistades o incluso no permitirle que trabaje o estudie son conductas o actitudes consideradas como “inevitables” o “aceptables” por uno de cada tres jóvenes de entre 15 y 29 años.

Estos datos manifiestan que casi un tercio de la población está expuesta a iniciar y mantener relaciones de pareja consideradas como tóxicas. Por esto, dedicamos este post a comentar algunas de las características de este tipo de relaciones de pareja.

¿Qué es una relación de pareja tóxica?

Podemos responder a esta pregunta afirmando, en primer lugar, lo que sí es una relación de pareja saludable: Una relación de pareja saludable es aquella basada en los principios de confianza y respeto mutuo. Es una relación donde se da y se recibe cariño, amor, protección y seguridad. Es una relación donde, de mutuo acuerdo, dos personas se embarcan en un proyecto en común que, al mismo tiempo, les permite seguir cultivando su propia individualidad.

Dicho esto, podemos determinar que una relación de pareja tóxica sería todo lo contrario, es decir, es aquella en la cual una o las dos personas sufren mucho más de lo que experimentan felicidad y placer por estar juntos. Observamos, además, que se dan los siguientes aspectos:

  • Uno de los miembros o ambos se ven sometidos a un gran desgaste en el intento de que la relación no se vaya a pique.
  • Provocan más insatisfacción que felicidad.
  • Las sensaciones de bienestar o placer que proporcionan son muy breves.
  • Muchas veces es necesario pasar por alto numerosos incidentes que, de darles la importancia que tienen, pondrían en peligro la relación de la pareja.
  • Se utilizan mecanismos como los sentimientos de culpabilidad y la ironía para manipular al otro lo cual produce una disminución de la autoestima y problemas de decisión.
  • Suele ser difícil acabar con una relación de pareja tóxicaya que el miembro víctima puede llegar a diluirse en su personalidad y no reconocerse frente al supuesto poder del miembro agresor.

¿Cómo identificar si estoy en una relación de pareja tóxica?

Las relaciones tóxicas no se reconocen por lo aparente, sino por el rastro que van dejando, y por lo que se va sintiendo cuando se está involucrado en ellas. En apariencia, pueden ser maravillosas y llenas de golpes de efecto, pero siempre hay señales muy reconocibles que nos pueden alertar.

En términos más generales, podemos aludir a las siguientes señales:

  • Una primera señal será negar la evidencia. Todo el mundo se está dando cuenta y se lo comunica a la persona intoxicada que, por su parte, probablemente saldrá en defensa de su pareja.
  • Una segunda señal será la transformación física: poco a poco se irá perdiendo la alegría y el buen aspecto que se tenía cuando se inició la relación. Lejos de encontrarnos con un rostro risueño, éste se irá transformando en gesto permanente de tristeza y dolor.
  • Una tercera señal, muy importante, será la toma de conciencia de la situación, en la que ya se percibe en qué tipo de relación se está, pero resulta imposible o muy difícil salirse de ella. Hay muchos modelos de personas tóxicas: desde las que hacen subir a la luna y bajar a los infiernos en muy breve espacio de tiempo, a las que mienten continuamente pero con gran maestría, pasando por los que culpabilizan a sus parejas de todo lo grande y lo pequeño sin asumir ellos la responsabilidad sobre sus actos.

En términos mucho más concretos, los siguientes comportamientos y actitudes te pueden dar muchas más pistas para identificar si estás en una relación de pareja tóxica

  • A la vez que se cree que se está enamorado de la otra persona, probablemente las señales sean de miedo, que normalmente se obvian; o de rabia, de las que uno normalmente se culpabiliza; y sobre todo hay un profundo dolor, decepción y frustración.
  • Suele ocurrir que los amigos van desapareciendo “porque a él o a ella no le caen bien” y se dejan de hacer actividades que antes satisfacían. Es decir, te aísla de familiares y amistades.
  • Sensación de que es necesario desdibujarse como persona para que el otro esté contento y no provocar conflictos en la relación.  Ceder a los deseos del otro todo el tiempo, con tal de no provocar problemas y en aras de la paz y la armonía del vínculo. Desdibujarse, quiere decir no contar. No contar, significa que tus intereses y necesidades no están siendo resultas, y por el contrario, cada momento necesitas emprender más acciones para no verte, para no brillar, para no ser vista o visto, y de esta manera creer, que todo irá bien.
  • Gran dificultad para lidiar con los conflictos. Las causas pueden ser infinitas: la personalidad de uno o del otro, los hábitos, problemas en la comunicación, los celos, la infidelidad, el abuso, etc. El caso es que no pueden manejar bien y poner sobre la mesa los conflictos reales, ya que de ser así, causaría un gran dolor.
  • Ignora o desprecia tus sentimientos con frecuencia.
  • Te humilla, grita o insulta en privado o en público.
  • Amenaza con hacerte daño a ti o a tu familia.
  • Te ha agredido alguna vez físicamente.
  • Te controla el dinero y toma las decisiones por ti.
  • Controla tu manera de vestir.
  • No expresas tus opiniones libremente por miedo a la reacción del otro.
  • Revisa tu teléfono móvil y las redes sociales.
  • Tu pareja muestra celos frecuentemente.

En definitiva, puedes seguir queriendo a tu pareja, sin embargo, ocurre algo curioso: cuando no está contigo, descansas. Encuentras “aire” y te relajas. Ves incluso con cierta envidia a esas otras parejas que viven con más armonía, donde ambos respetan los espacios personales del otro y es posible el crecimiento personal. Así pues, notas una presión en tu interior, te sientes insatisfecha/o y notas como todo aquello que antes te identificaba, se va perdiendo, deshilachando… No eres la/el de antes. Y lo notas, tu autoestima ha caído en picado y te percibes a ti misma/o un poco rota/o por dentro. Más que estar en pareja nos sentimos desparejados, desolados y abandonados y muy humillados.

Seguiremos la próxima semana abordando más aspectos relacionados con las Relaciones de Pareja Tóxicas

Hasta entonces, esperamos vuestros comentarios y opiniones.

¡Un saludo a todos!

Enlaces a los artículos publicados en prensa: 

http://politica.elpais.com/politica/2015/01/27/actualidad/1422363044_535263.html

http://www.elmundo.es/espana/2015/01/27/54c7715c22601de60b8b4578.html

 

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