Señales de que algo no va bien en tu relación de pareja (II)

pareja señales

En el post de la semana pasada hemos comenzado a explorar las señales de alerta que muestran el distanciamiento y el deterioro que se puede estar produciendo en una relación de pareja. Tal y como anunciamos, esta semana continuamos comentando algunas de estas señales. Veamos cuáles son:

  • Vuestro entorno más cercano e íntimo comenta que algo está pasando en la relación porque notan que no estás/estáis de buen humor y no tienes/tenéis ganas de hacer tantos planes como antes. Así como el enamoramiento no se puede disimular, tampoco se puede tapar una situación negativa por mucho tiempo.
  • Ausencia de discusiones. Puede parecer una paradoja, pero las peleas y las discusiones son señales de que la relación está viva y de que existe un interés genuino del uno por el otro. Discutir es normal y sano, siempre que se haga dentro de unos límites razonables. Y cuando se gestionan bien, las discusiones (más bien, su resolución) muchas veces ayudan a mantener la relación de pareja, a mejorarla y darle la frescura cada cierto tiempo. Así pues, cuando las discusiones se acaban, la mayoría de las veces no es porque los dos están totalmente conforme el uno con el otro, sino porque el distanciamiento ha marcado la relación. Ya no duelen tanto las frustraciones y todo da igual, las diferencias no son relevantes. Cuando las discusiones desaparecen en tu relación, presta mucha atención para investigar y asegurarte de que no sea una señal de alejamiento.
  • Ausencia o escasez de relaciones íntimas. Quizás sea esta la señal más evidente y, por tanto, la más fácil de detectar. Las relaciones sexuales son muy importantes para la buena salud de la relación de pareja. Suponen mucho más que la mera satisfacción de una necesidad física: implica, sobre todo, expresar amor, cariño y afecto en los niveles más íntimos del ser humano. Así pues, cuando la pareja evita las relaciones íntimas, ese vínculo de intimidad y confianza se destruye. En cierto modo, dejan de ser pareja aunque existan otras cosas en común, tales como la casa, los hijos, la familia… cosas que, aunque son partes muy importantes de la vida, y muchas veces son más fuertes que la necesidad sexual, no son suficientes para tener una vida en pareja plena. La falta de relaciones íntimas provoca un sentimiento de frustración, lo que unido a la falta de la satisfacción física, puede desembocar en alteraciones de la conducta, iniciando la búsqueda de la satisfacción por otros medios.
  • Resentimiento hacia la pareja, o la acumulación de “facturas emocionales”. Cuando se produce un agravio hacia la pareja, una traición o una herida, es imperativo superar las emociones negativas por medio del perdón. En muchas ocasiones, es imprescindible recurrir a ayuda profesional para gestionarlo y manejarlo adecuadamente. Si no existe la posibilidad de lograr el perdón y liberarse de las emociones negativas, el pronóstico de esta relación es muy poco favorable y es preciso re-evaluar la relación por completo.  El resentimiento bloquea una relación afectiva y hace imposible que la misma sea sana y gratificante.
  • Resignación porque “nada va a cambiar”. Cuando la pareja se instala en el aburrimiento (emocional y social), muchos cometen el error de creer que nada se puede hacer y se resignan a vivir en la monotonía y en una relación poco gratificante. Esto les va a llevar a una falta de iniciativa, por lo que la relación empieza a parecerse más a una costumbre que a la vivencia de una relación dinámica. De tal manera que ninguno propone situaciones nuevas y se repiten los hábitos y costumbres que tienen en común sin buscar sorprender al otro. Pero las cosas no deben ser así. No hay que resignarse, más bien hay que buscar las formas de vencer la monotonía y el desgaste. Cuando uno se decide a cambiar, el entorno también cambia. Es igual para una relación de pareja: cuando uno de los dos decide cambiar, la relación cambia como consecuencia.

No queremos terminar el post sin aclarar que el hecho de que puntualmente aparezcan este tipo de señales que hemos mencionado como alertas en la relación de pareja, no quiere decir que la pareja esté en riesgo. Antes bien, estas señales de alerta deberán ser cada vez más frecuentes para indicar que, efectivamente, las cosas no van por buen camino y que son más los períodos de malestar y de sufrimiento que los de felicidad.

De tal forma que cuando esas señales de alarma “suenan”, conviene atender detenidamente a estas señales y “escuchar” el mensaje que están transmitiendo, para tener la posibilidad de hacer algo y ponerse a trabajar sobre los problemas que existen si uno no quiere que la relación naufrague.

Así que, si os identificáis en vuestra relación de pareja con algunos de los aspectos que hemos señalado aquí, y creéis que podéis necesitar ayuda en este sentido, no lo dudéis: buscad ayuda profesional. Recordad que desde demostaza.es podemos ofrecer esta ayuda y de que estaremos encantados de hacerlo.

¡Un saludo!

Deja un comentario