Vuelta al Cole. Volver a “la normalidad”.

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Ya está aquí la “Vuelta al Cole”. En efecto, en esta y la próxima semana todos los escolares del país habrán tenido que volver al cole o, como también se suele decir, padres e hijos vuelven a “la normalidad”.

Así que, una vez terminadas las vacaciones de verano, los niños deben volver a las rutinas. De esta manera, levantarse temprano, acudir al colegio, hacer los deberes, asistir a las actividades extraescolares o irse a dormir a una hora determinada, pueden suponer una tarea complicada.

Volver al cole: Proceso de Adaptación

Tanto los niños como los padres se tienen que ir adaptando a la nueva situación, al ir, de nuevo o por primera vez, al colegio después de todo un verano y eso se produce después de un proceso de adaptación. La adaptación es el proceso a través del cual el nuevo entorno y los nuevos adultos se conocerán y transmitirán en los niños sentimientos de seguridad, confianza, familiaridad, etc.

Se trata de un periodo variable en cada caso porque cada niño necesita su tiempo para adaptarse en la escuela. Algunos se encontrarán bien desde el primer momento, a otros les costará unas semanas o incluso más. Ahora bien, a medida que van pasando los días, los niños se van dando cuenta que las personas que están en el cole también les dan afecto, que están pendientes de sus necesidades y les hace sentir seguros. También van descubriendo que disfrutan de experiencias agradables y variadas durante la jornada escolar: el aprender cosas nuevas, el juego, las canciones, las sorpresas, los compañeros… Y así, poco a poco, aquellos que lloraban dejan de hacerlo y pueden ser los más entusiastas a la hora de venir a la escuela.

Sugerencias para la Vuelta al Cole.

A continuación señalaremos una serie de propuestas y sugerencias para los padres que merece la pena poner en práctica, puesto que ayudan en gran medida a superar el periodo de adaptación:

  1. Mostrar seguridad y confianza en la escuela: primero hay que aceptar personalmente la separación, reconociendo la autonomía del hijo. La adaptación es más fácil cuando los padres han preparado sus hijos para ir a la escuela. Hay que hablarles de ir al cole como un buen acontecimiento, que harán amigos, disfrutarán en el patio. En definitiva, transmitir a los hijos entusiasmo y confianza hacia la escuela.
  2. Volver al cole requiere retomar las rutinas y los horarios, un tanto olvidados en verano. Lo primero es establecer un horario por las tardes: para las actividades extraescolares, para el estudio, para el ocio, para el baño, la cena y, también, una hora para acostarse. Esto le dará seguridad y sabrá qué hay que hacer después de cada actividad y qué se espera de él. Durante las primeras dos o tres semanas de curso, establecer este horario ayudará al buen funcionamiento del resto del curso.
  3. Intercambiar con los profesores toda la información que facilite un mayor conocimiento de vuestro/s hijo/s. Es muy importante ir a las reuniones que se programen, a las entrevistas individuales, contestar a los cuestionarios con sinceridad. Solicitar siempre que lo necesitéis una entrevista con el profesorado para aclarar dudas, compartir puntos de vista sobre cómo va evolucionando el niño.
  4. Implicarse en cuanto al material necesario para estudiar y en las actividad sugeridas por los profesores. Hay que pensar que la participación de los padres es en beneficio del hijo. Enviar a los niños a la escuela no se tiene que ver como una liberación, sino como un compromiso.
  5. Dar importancia a las actividades cotidianas que explique el niño. Si los padres se interesan por lo que ocurre en el cole, esto motivará a los niños a contar y compartir sus experiencias.
  6. Respetar las normas de la escuela: asistencia regular, hacer de la puntualidad un hábito, comunicar las ausencias, etc.
  7. La Vuelta al Cole es un buen momento para aumentar su autonomía. Pide a tu hijo (si es que no lo haces ya) que haga cosas solo: que se vista, que ayude a poner y quitar la mesa, a recoger su ropa, preparar la mochila para el cole…y, aunque los primeros días tengas que ayudarle y luego supervisarle, en poco tiempo veréis como solo es necesario repetirlo por unos días.
  8. La cena se puede convertir en una buena oportunidad para preguntar diariamente sobre qué ha hecho en el colegio, con quién está en el tiempo de recreo, en el comedor o a qué juega. Pero ojo ¡esto no es un interrogatorio policial! Podemos incluir historias de cuando nosotros íbamos al colegio o cómo ha sido nuestro día y así se animará a explicar su jornada.
  9. Nunca olvides reconocerle cualquier mínimo avance que haga durante este periodo. A todos nos gusta que nos digan lo bien que hacemos las cosas, y a tu hijo más y sobre todo si viene de sus padres.
  10. Un buen medidor de que todo va según lo previsto es que tu hijo venga contento del colegio. Esta es la señal más importante de que todo fluye correctamente.

No obstante, a veces surgen situaciones que pueden llegar complicarse y que hacen que el rendimiento escolar de nuestros hijos se vea afectado. Si se llega a una situación como esta, recordad que aquí en deMostaza ofrecemos ayuda psicopedagógica y familiar para superar este tipo de circunstancias.

Esperamos vuestros comentarios y opiniones.

¡Un saludo a todos!

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